Colectivo Argentino Uruguayo

Un proyecto como este, largamente soñado y diseñado, se transforma en realidad cuando los músicos se juntan y empiezan a hacer con el material elegido aún más de lo que se esperaba. Alan Plachta escribió todos los arreglos de este disco (apenas hay tres canciones en las que compartió el arreglo con Matías Mormandi, en dos de esos casos, y con Guillermo Klein en la increíble Duérmase la mamá, deJaime Roos) y convocó a los músicos. Tomaron los estudios ION y suponemos que les dio las indicaciones y cada músico aportó mucho de sí mismo para que este Colectivo Argentino Uruguayo creciera exponencialmente y tuviera lugar para todos los pasajeros que pudiera transportar.

El disco es muy poderoso, esa sería la palabra, poderoso en el buen sentido. Es sólido y genera cierta sana adicción, porque da ganas de escucharlo muchas veces seguidas. Como siempre que algo sale muy bien, hay más de una razón para explicarlo. En este caso son varios los méritos que hacen que este trabajo sea mucho más que una colección de canciones uruguayas. Si hay algo así como una “cancionística uruguaya”, Plachta parece haber detectado lo que le da sentido a esa especificidad y eso se manifiesta a través de esta suerte de antología aquí registrada. Primero la elección de los temas. No se trata de una serie de hits; al contrario, Plachta filtró cuidadosamente temas muy bellos de autores bien conocidos, pero esquivando siempre la obviedad. Así, hay canciones de Viglietti, Zitarrosa, Roos, Mateo, Urbano Moraes o Beto Satragni, pero nunca la que esperamos o la que más conocíamos. El único caso que se podría contar es el deEl Príncipe, de quien se versiona Pensamiento de caracol, uno de sus temas más intepretados. Pero de todas formas es de los autores menos conocidos del álbum. Asoman entre tanto, piezas de Mormandi,Richard Nant o el mismo Alan Plachta, que se cuelan naturalmente en esta lista de obras de autor uruguayo, que si bien conceptualmente no estarían dentro del disco, tienen el mismo espíritu rioplatense. Además, nadie le pide pasaporte a las canciones, por suerte.

A esa selección hay que agregar los arreglos y la elección de los intérpretes en cada caso. Estas dos cuestiones que parecen ser distintas, no están separadas. El arreglador generalmente escribe su arreglo pensando en los intérpretes. Para la grabación Plachta organizó alrededor de su guitarra una formación bastante estable (por un lado la base ritmica con Diego Schissi en piano, Carlos Álvarez en contrabajo y Daniel “Pipi” Piazzolla en batería). La sección de vientos estuvo integrada por Richard Nant en trompeta o fliscorno, Gustavo Musso en saxo alto, Damián Fogiel en saxo tenor y Martín Pantyrer en clarinete bajo. Obviamente en los temas en que el solista convocado fuera pianista, sale Schissi; ejemplos cuando aparecen Mormandi, Klein y el gran Hugo Fattoruso. Daniel Maza toca el bajo en un par de temas, en lugar del contrabajo.

También hay momentos con menos instrumentos, más intimistas. Con mayoría de canciones y unos pocos temas instrumentales, lo que más varía es la parte vocal a lo largo de este proyecto colectivo. Comienza todo con el conmovedor El vals de la duna a cargo de Samantha Navarro, luego el ya mencionado Pensamiento de caracol(otro vals, en realidad) a cargo de Mormandi en una muy expresiva versión. Y asi van poniendo la voz Daniel Maza, Liliana Herrero para interpretar a Zitarrosa, Guillermo Klein y Urbano Moraes. Luego nos sorprende una de las joyas máximas: una rara gema de la última época de Eduardo Mateo, con la prístina voz de Cecilia Zabala: Ficción solar. Y hay otros temas, pero no queremos develar todo, dejándoles espacio para la sorpresa…

Un disco soñado, deseado, muy bien grabado y producido. El sonido es un lujo de audio, apto para cualquier tipo de escucha (aunque, como en otros casos, se recomienda hacer una escucha por lo menos con un buen par de auriculares). Un colectivo con muchas paradas, con un chofer amable y con unos pasajeros algo inquietos, pero encantadores. Un gran y hermoso viaje imaginario con los sonidos de dos orillas infinitas.

(Fuente: clubdeldisco.com)

Producido por Alan Plachta.